
Entramos en un periodo del año en que proliferan las celebraciones, entre ellas las bodas. Seguramente tienes amigos que han puesto una lista de bodas en la que incluyen muebles.
Así es que, ¿por qué no regalar muebles por propia iniciativa para otro tipo de celebraciones? Tienes que partir de la premisa de que es un regalo personal. Un mueble supone conocer a quién lo recibe, tener la certeza o la intuición de que lo quiere o necesita y saber, por anticipado, las medidas máximas que debe tener.
Los muebles, comparados con otras compras, a menudo se dejan para más adelante porque pensamos que resultan o bien costosos o dudamos de qué comprar. Sin embargo, en estos días, no son realmente tan caros. Además, lo que tú vas a elegir para regalar serán, principalmente, muebles auxiliares. Su tamaño es más pequeño, no son tan personales y su precio no es abusivo.
Sí te paras a pensar en la cantidad de muebles y objetos de decoración que puedes regalar, seguro que te asombras. No descartes la idea.

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