Vitrinas, alacenas y aparadores son piezas muy decorativas a las que puedes dar protagonismo en un comedor o salón. De todos los estilos, las encuentras en líneas rectas y sobrios diseños o más barrocas, con perfiles, molduras y tallas.
1. Vitrinas, protagonista el cristal, función exhibir
Las vitrinas son armarios (aunque también se llaman así a las cajas más pequeñas con puertas de cristal) para tener a la vista en exhibición,todo tipo de objetos. A la vez, sus puertas preservan el interior del polvo y de los golpes. En el comedor de una casa su uso se centra en el almacenaje del menaje de cristal y loza.
Las piezas antiguas son muy cotizadas y ponen un contrapunto interesante en decoraciones más contemporáneas, aunque es fácil adaptarlas a todos los estilos.
A la vez, estos elementos son una valiosísima ayuda en el almacenaje de tu comedor por su gran capacidad, y te facilitan tener organizadas las vajillas, cristalerías y el ajuar de mesa en general (manteles, muletones, individuales y paños para bandejas).
Por otra parte, y en otro entorno, como el living son muy útiles como librerías y para exhibir colecciones u obras de arte.
Encontramos vitrinas totalmente acristaladas o con un módulo bajo cerrado que puede ser de puertas o cajones.
2. Alacenas, la tradición que viene del medievo
Encontramos alacenas que eran armarios originalmente empotrados en la pared, a veces hechos en los profundos muros de las casas de campo y donde se guardaban cosas diversas pero, esencialmente, menaje y comida.
El mueble típico, ya conocido en el medievo (la palabra procede del árabe) era de madera y su lugar era la cocina. Solían tener estantes abiertos y, en la parte baja, cajones o puertas ciegas. Algunas se cerraban con puertas de celosía. Según fueron siendo más trabajadas y sofisticadas, pasaron también al salón.
Seguramente, cuando oigas hablar de alacenas las relacionarás con casas de campo y estilos rústicos.
Con el tiempo, la diferencia entre alacenas y vitrinas se ha ido diluyendo y no hay mucha diferencia entre los usos que les puedes dar a unas y otras. Es más cuestión de diseño (si tienen puertas o no) y de dónde estén ubicadas, si en el salón o la cocina. De hecho, hay zonas donde se refieren a ellas sin hacer distinción.
3. Aparadores, muebles muy útiles en el comedor
Tradicionalmente, los comedores se componían de tres elementos esenciales: la mesa con sus sillas, una vitrina en la que exhibir la cristalería y la plata (si la hubiera) y un aparador.
El aparador es un mueble de media altura (el máximo suele ser 90 centímetros) con gran profundidad que habitualmente se divide en puertas laterales y cajones en el centro. Como todos los muebles, los aparadores también han evolucionado y ya encuentras muy diversos diseños. Su función es la de guardar la vajilla y utilizar los cajones para la ropa de mesa. Su superficie iba destinada a apoyar los platos y fuentes en espera de ser servidos.
Es muy probable que tu comedor tenga que compartir espacio con el salón, debido a las dimensiones más pequeñas de las casas actuales, en cuyo caso seguramente tendrás que decidir entre una u otra pieza (o de las dos si ya tienes otro mueble de almacenaje) pero recuerda que es una pieza muy útil para guardar y que, además, puede ser muy decorativa. Sobre el puedes colocar un bodegón compuesto por algunas piezas importantes para ti y, en la pared, un cuadro, un espejo o, incluso, un vinilo.




