Esta es una solución económica popularizada en las playas y piscinas y que se extendió al jardín. Los parasoles o sombrillas, aportan una sombra puntual y rotatoria según las horas de sol, aunque sus mecanismos son cada vez más sofisticados y te permiten adaptar el parasol a los elementos que quieres sombrear.
Sin embargo, no deja de ser una solución imperfecta. Por eso es preferible elegir muebles resistentes como los de estructura de aluminio con acabados plásticos, plásticos en su totalidad (ahora encuentras una gama enorme) o totalmente metálicos, que sean fáciles de limpiar y aguanten el agua y el sol.


