El primer paso es retirar el tapizado anterior ayudándote con el destornillador o un punzón, para quitar las grapas antiguas, y unas tenazas para los clavos que encontrará en los tapizados más antiguos. Si la base y el tapizado básico (lo distinguirás porque normalmente va terminado en una tela basta blanca), está en buen estado puedes continuar con el trabajo. De lo contrario, tendrás que sustituirla.


